Por qué he creado EN CONCIERTO

25.09.2018

Muchas veces he observado que aun los músicos profesionales han luchado contra el pánico escénico.  Más allá de algunas técnicas de relajación y concentración, que algunos músicos practican, sigo comprobando que el problema persiste en gran parte. Se mira la partitura hasta pocos momentos antes de salir al escenario, se ensayan por milésima vez los pasajes difíciles, se tiene miedo a que falle la memoria...

Y, claro está, es sabido que eso empañará la comunicación con el público. Pero ¿no es cierto que presentarse ante una multitud que llegó para escucharnos, debería ser una experiencia gratificante para un músico?

Es que realmente puede ser así, solamente hay que aprender una forma eficiente de estudiar y ensayar. El hecho de dominar las presentaciones en público nada tiene de mágico ni misterioso, sino todo lo contrario. 

Cómo entender una partitura, cómo organizar la memoria, cómo y por qué decidir los movimientos corporales que puede ser necesario hacer, cómo organizar de una manera coherente las vacilaciones y las dificultades que se producen naturalmente al estudiar (para vencerlas), aprender a manejar los propios procesos mentales y controlarlos, todo esto y algo más es la condición para que presentarse en público sea una buena experiencia.